Esta pieza deviene expresión de la lucha interna de cada personaje por encontrar su lugar en el mundo, mientras que al mismo tiempo negocian el espacio compartido y las expectativas mutuas. La coreografía plantea un diálogo físico que recrea la tensión entre la dependencia y la autonomía, el deseo de conexión y las necesidades individuales. A medida de que la historia se desarrolla, el espectador es testigo de la manera en que dos seres buscan el entendimiento, en pretendido equilibrio con sus demandas y aspiraciones. La danza se convierte en una especie de campo de batalla donde se libra una lucha de poderes, pero también un espacio de revelaciones y transformaciones personales. Se abordan de hecho temas universales, desde una decidida vocación metafórica: la identidad, la libertad, el compromiso y la resistencia. Es una reflexión sobre las dinámicas de las relaciones humanas.
Mercedes Borges
Dirección y Coreografía:
Norge Cedeño
Música:
Alexis del O Joya
Diseño de Luces:
Fernando Alonso y Norge Cedeño
Diseño de Vestuario:
Paola López
Materiales creados por:
Thais Suárez, Niosbel González y Norge Cedeño
Intérpretes:
Thais Suárez y Niosbel González